Rusia pop
Algunas veces me han preguntado qué tipo de música pop se escucha en Rusia. Mi respuesta es que tienes de todo, pero si lo comparas con España, parece que las productoras musicales rusas son mucho más ambiciosas. Como tantas cosas en Rusia, todo tiene que ser a lo grande. Videoclips muy elaborados, fondos de música electrónica, y muchos, muchísimos grupos con tres o cuatro mujeres guapísimas muy sensuales cantando a la vez. Aunque hay algunas cosas curiosas. Por ejemplo, una cosa que no entiendo es cómo el hip-hop tiene tantos adeptos en Rusia. A mí no me gusta, pero bueno, en música como en todo, sobre gustos no hay nada escrito.
La música más alternativa y “progre” la dejo para otra ocasión, a cambio aquí van algunas canciones “pop” agradables de escuchar:
“Respira” (grupo Serebro) – Un videoclip en el que te sientes transportado a otro mundo.
“Verano” – Un videoclip retro del grupo Chi-Li que nos recuerda los años 60.
Atentos a este videoclip. La canción (“Schweine”, de Glyukoza) no es tan interesante, pero las secuencias de animación sí. La lucha contra el imperio del mal recreada una vez más.
Finalmente, un grupo que no es ruso, sino ucraniano, pero que es tremendamente famoso en Rusia (cantando en ruso, por supuesto), las provocativas y sensuales Via Gra. Su canción: “Good Morning, Papa”. Normalmente no son tan rockeras, pero siempre son igual de “sugerentes”.
Esto es música “pop” comercial. También hay otras cosas, mucho más intelectuales. Para otro día.







Ayer, 4 de noviembre, día en que se celebra la fiesta de la unidad nacional, en San Petersburgo y otras ciudades rusas se estrenó la película “Tsar” (“Zar”). Esta es una película histórica de Pavel Lungin, en la que se narran acontecimientos que ocurrieron durante dos años de la vida de Iván el Terrible, zar conocido por su crueldad y también por su labor unificadora de lo que era entonces Rusia. En particular, se narra su relación con el metropolit (máxima autoridad religiosa en las iglesias ortodoxas) de Moscú Filipp II. El propio zar lo nombró y el propio zar lo eliminó, tras haberlo condenado a prisión por no someterse a su autoridad. Esto ocurrió entre los años 1566 y 1568. Es interesante cómo se muestra en la película el fuerte contraste entre un Iván a veces simpático y entrañable, a veces piadoso y religioso, a veces despiadado y cruel, siempre terriblemente complejo. La película ya se presentó en el Festival de Cannes de 2009, donde tuvo una buena acogida entre los críticos. El interés de esta película frente a otras películas sobre Iván el Terrible (ver más abajo) radica en que no se nos presenta al zar cruel como estadista, guerrero y jefe de un estado, sino más bien como una personalidad compleja, en conflicto con otra personalidad más íntegra representada por Filipp II. De esta confrontación Iván el Terrible sale muy mal parado. La soledad a la que le conduce su obstinación queda clara en la última frase que dice, al final de la película: “¿Dónde está mi pueblo?” (“Gde moi narod?”). Nadie está con él. Se ha quedado solo.





