Hace tiempo que no escribo en este blog. No sé por qué. Puede ser porque mi visión de lo que me rodea ha cambiado y esto ha influido.
Cuando vine a Rusia por primera vez, estaba en una licencia sabática de mi universidad y me proponía hacer un estudio sobre cómo la enseñanza de idiomas en Rusia continuaba la tradición soviética, distinta de la occidental. Vine con la curiosidad típica de los turistas que vienen de Europa y de América (sobre todo Estados Unidos), para los que Rusia ante todo evoca recuerdos de lo que era la Unión Soviética, esa gigantesca unión de repúblicas que amenazaba medio mundo durante el siglo XX. La verdad es que después de más de dos años en Rusia creo que por fin me he dado cuenta de que la Unión Soviética no es más que un apartado en la historia de este país, que solamente aparece visible a veces (en edificios, monumentos, o cosas así) porque es más reciente.
Pero nada más. La Rusia de hoy en día no tiene nada que ver con la Unión Soviética. Todas sus instituciones y procedimientos han desaparecido por completo. La perestroika hoy en día no le dice mucho a mis alumnos de 18 años. Algunos no saben ni lo que es. Y Rusia es un país con una economía salvajemente capitalista que escandalizaría al mismísimo Lenin, condenada a crecer con una economía vinculada a Europa por el oeste y a China, Japón y Corea por el este, exportando petróleo, gas, armas y materias primas a todo el que quiera comprarlas.
Las cosas bellas que perduran aquí son rusas desde hace siglos: la música, el ballet, el arte, el gusto por el pensamiento abstracto y las discusiones espirituales. Hasta el ajedrez ya tenía su lugar en la Rusia pre-soviética.
Y creo que ahora no sólo miro diferente a Rusia y los rusos… También hay otras cosas.
Hoy tenemos nieve en San Petersburgo. Me encanta la nieve.
Este mes no he escrito todavía ninguna entrada en mi blog, así que aquí va una foto que hicimos hace dos días en Nevskiy Prospekt. En ella aparece el edificio de la antigua Duma estatal, decorado con todas las luces de navidades. Como siempre, la decoración navideña aparece en las calles con un mes de antelación. La foto no es muy buena, la hicimos con un teléfono (como casi siempre últimamente; a ver cuándo saco la cámara de fotos…) y además aparece la luz de una farola que era imposible quitar. Aunque esto le da un aire irreal a la imagen. Parece la estrella de Belén…
Hoy nos hemos dado una vuelta por el centro de San Petersburgo con la excusa de ir a comprar en el Teatro Mariinskiy unas entradas para el ballet Don Quijote. Era agradable pasear, pero hacía un frío…
Tania ha hecho algunas fotos con su teléfono móvil (Nokia N95 8G):
Otra zona de la ciudad también en la periferia. Estas fotos las saqué con mi teléfono (un Nokia 6288) alrededor de la estación de metro de Kupchino, en el barrio de San Petersburgo con el mismo nombre. Estaba un poco nublado, por lo que las fotos no salieron como otras veces.
Ayer estuve en un lugar de San Petersburgo que no conocía. Teníamos que resolver un asunto cerca de la estación de metro de Pionerskaya y con mi teléfono saqué fotos del lugar. Aquí muestro algunas.
Este año he comenzado a trabajar en San Petersburgo dentro del programa de secciones bilingües promovido por el Ministerio de Educación español para la enseñanza del español en países del este de Europa, Rusia y China. Aunque también daré clases en la Universidad Estatal de San Petersburgo (es decir, seguiré con mi actividad docente en la universidad), por primera vez en mi vida estoy dando clases en enseñanza secundaria. Puedo decir que estos son los mejores alumnos del mundo, porque en sus ojos se ve la curiosidad y el amor por aprender. Me están enseñando una lección importante.
Para tener una escuela sólo hace falta ganas y un profesorado entregado. Debajo, un video que grabé con mi cámara de fotos cuando viajamos por el norte de Tailandia en julio de 2007.
Ayer estuvimos en un mercado al aire libre cerca de la estación de metro Zvyozdnaya. Se podía comprar ropa y también comestibles a precios bajísimos, sobre todo verduras y fruta venidos de sitios como Uzbekistán y repúblicas en la periferia de Rusia.
Aunque también es interesante la otra vertiente: Grandes superficies, como en cualquier país europeo, y nombres conocidos: Carrefour, IKEA, etc. Debajo, una fotografía del complejo Raduga, cerca de la estación de Park Pobedy. La hice en enero de 2009.
Un cartel en Pionerskaya indicando el camino a IKEA
Tecnología rusa de 1993. Esto es un ajedrez electrónico modelo Electronika IM-01T que he podido utilizar estos días. En España tengo una máquina de la marca Novag que puede llegar a los 2300 ELO, pero ésta tampoco juega mal. También me gana a menudo. Probablemente no tenga una biblioteca de aperturas tan extensa como otras máquinas más conocidas, pero hace siempre buenas variantes de aperturas y juega con cierta solidez. No creo que se siga vendiendo, pero no estoy seguro de ello.