La fuente de Bajchisarai (Bakhchisarai) y el teatro Mariinski
El 24 de diciembre de 2005 asistí a un ballet que la compañía del teatro Mariinski daba en San Petersburgo. Su título era “La Fuente de Bajchisarai”. Esta obra se anuncia como un “poema coreográfico en cuatro actos con prólogo y epílogo”, con música de Boris Asafiev y libreto de Nikolai Volkov, y está inspirada en un poema que sobre este tema escribió el gran poeta ruso Alexander Pushkin. A su vez, el poema esta basado en un episodio histórico realmente conmovedor. En Bajchisarai, el Khan Ghirei recibe en su harén a la cautiva María, la hija de un noble polaco a los que sus soldados tártaros han vencido en batalla y cuyo palacio han asaltado. El Khan queda inmediatamente prendado de su belleza, con los consiguientes celos de la que hasta entonces era su favorita, su mujer Zarema. Zarema intenta matar a María, a la cual no le importa morir bajo su daga. A pesar de la impresión que esto le causa a Zarema, al final María muere. Todo es descubierto y el Khan, destrozado por la noticia, captura y ordena ejecutar a Zarema.

Mi primera visita al teatro Mariinski - 24 de diciembre de 2005
La obra acaba con el Khan Ghirei sentado pensativo y desconsolado, junto a la “Fuente de Lágrimas”, pensando en la bella María. La fuente en sí misma es testimonio de su amor, no correspondido. El Khan es un hombre duro y cruel, un fiel exponente de lo que era un caudillo tártaro en aquellos días, asolando constantemente todos los territorios de su alrededor. Pero dentro de este hombre aparentemente inhumano hay un corazoncito que se quedó enamorado de alguien que no le quería y que le odiaba. El busca a un artesano entre los mejores y le ordena construir una fuente que simbolice su tristeza, una fuente en la que las lágrimas no dejen de caer. Y así nació la fuente de Bajchisarai, en la que el agua sale de pequeños surtidores que van bajando de bandeja en bandeja, sin fin.
Esta fuente existe. Está en Crimea (en la Ucrania actual), en el que era el palacio del Khan, y a su izquierda se puede ver un busto de Pushkin (no aparece en la foto arriba, pero sí en su enlace), seguramente para honrar el homenaje que este gran escritor en lengua rusa hizo a esta pequeña historia.
A mí esta fuente me parece de un belleza singular, por su sencillez y por su significado tan profundo. Un amor imposible convertido en un homenaje de piedra. No hace falta un gran monumento para expresarlo. Basta con una fuente “de lágrimas”, pues así es como se conoce esta fuente, la “Fuente de Lágrimas”.
El ballet, por cierto, me encantó. Pero eso es otra historia. Estamos hablando de una de las compañías de ballet con más tradición de San Petersburgo y, por supuesto, de Rusia.
Enlace (en inglés) del teatro Mariinski (o Mariinskiy, o Mariinsky).











